(Artículo por Sachiko Ishikawa)
El tren llegó a las 08.30 a Ikebuko, donde continuó con su viaje hacia la otra dirección sin que los trabajadores de la estación removieran el paquete. Según uno de los entrevistados por Murakami Haruki, se debía a que el encargado era un estudiante que trabajaba a media jornada y que no cumplía su trabajo con la seriedad necesaria. Dos minutos después de llegar a la estación final, volvió a retomar el camino en sentido contrario, y pronto los clientes comenzaron a encontrarse mal. En Korakuen se notificó a los trabajadores de los paquetes envueltos en periódico (el sarín) y una estación más tarde, en Hongo Sanchome, los trabajadores retiraros los paquetes y fregaron el suelo del vagón. El tren llegó de nuevo a Shinjuku a las 09.09, donde siguió su camino dirección Ikebukuro de nuevo. A las 09.27 finalmente se detuvo en Kokkaigijido-mae, una hora y 40 minutos después de que Yokoyama despidiera el sarín. No hubieron víctimas mortales, pero más de 200 personas fueron heridas.
Dos paradas más tarde, en Roppongi, una de las estaciones más concurridas del metro por la mañana, los viajeros comenzaron a sentirse mal y se abrieron algunas ventanas. Cuando el tren llegó a Kamiyacho, a causa del pánico, se evacuó el primer vagón y los afectados fueron llevados al hospital de inmediato, pero el tren siguió su camino con normalidad. En Kasumigaseki se evacuó el tren por completo. Este ataque lamentó un fallecido y más de 500 heridos.
El charco de sarín seguía en el vagón y el tren su camino. A las 08.10, cuando salían de Hatchobori, un pasajero en el vagón afectado apretó el botón de emergencia, pero debido a que estaban en un túnel no pudieron detener el trayecto y el conductor siguió hasta Tsukiji. Cuando se abrieron las puertas del vagón, varios pasajeros se desplomaron y, al ver el estado de emergencia de la situación, el tren se evacuó y quedó fuera de servicio.
Al principio, los encargados de la estación creyeron que la causa de dicho caos había sido una explosión, y así es como se les describió a los demás encargados de las demás estaciones esta situación. Más tarde se dieron cuenta de que se trataba de un ataque con armas químicas, y a las 08.35 la línea Hibiya se cerró y todos los pasajeron fueros evacuados. Fallecieron 8 personas (entre ellos, 5 responsables de la estación) y más de 250 fueron heridos de gravedad.
- Línea Marunouchi (dirección Ikebukuro) (tren B801)
Kiyotaka
condujo a Yokoyama hasta Shinjuku, donde el segundo se disfrazó (se
puso gafas falsas y una peluca) y montó el quinto vagón del tren B801
dirección Ikebukuro a las 07.39. Cuando el tren se acercaba a la
estación de Yotsuya, Yokoyama dejó caer los paquetes al suelo y comenzó a
pincharlos fervientemente, para después huir con su compañero.
Yokoyama estaría tan nervioso que no acertó pinchar una de las bolsas, y
la otra sólo la rompió una vez, por lo que el gas se propagó con mucha
lentitud.
El tren llegó a las 08.30 a Ikebuko, donde continuó con su viaje hacia la otra dirección sin que los trabajadores de la estación removieran el paquete. Según uno de los entrevistados por Murakami Haruki, se debía a que el encargado era un estudiante que trabajaba a media jornada y que no cumplía su trabajo con la seriedad necesaria. Dos minutos después de llegar a la estación final, volvió a retomar el camino en sentido contrario, y pronto los clientes comenzaron a encontrarse mal. En Korakuen se notificó a los trabajadores de los paquetes envueltos en periódico (el sarín) y una estación más tarde, en Hongo Sanchome, los trabajadores retiraros los paquetes y fregaron el suelo del vagón. El tren llegó de nuevo a Shinjuku a las 09.09, donde siguió su camino dirección Ikebukuro de nuevo. A las 09.27 finalmente se detuvo en Kokkaigijido-mae, una hora y 40 minutos después de que Yokoyama despidiera el sarín. No hubieron víctimas mortales, pero más de 200 personas fueron heridas.
- Línea Hibiya (dirección Tobu Dobutsu Koen) (B711T)
Después
de salir de la oficina central de Shibuya a las 06.30, Takahashi
condujo a Toyoda hasta Naka-meguro. Toyoda se montó en el primer vagón
del tren a las 07.59 y se colocó cerca de la puerta. Dos minutos más
tarde, cuando el tren llegó a Ebisu (la siguiente estación) Toyoda
pinchó los paquetes y se fue.
Dos paradas más tarde, en Roppongi, una de las estaciones más concurridas del metro por la mañana, los viajeros comenzaron a sentirse mal y se abrieron algunas ventanas. Cuando el tren llegó a Kamiyacho, a causa del pánico, se evacuó el primer vagón y los afectados fueron llevados al hospital de inmediato, pero el tren siguió su camino con normalidad. En Kasumigaseki se evacuó el tren por completo. Este ataque lamentó un fallecido y más de 500 heridos.
- Línea Hibuya (dirección Naka-meguro) (A720S)
Para
demostrar su lealtad al grupo, Hayashi llevaba consigo 3 paquetes de
sarín. Acompañado por Sugimoto hasta Ueno, Hayashi se montó en el tercer
vagón y dejó caer los paquetes. En Akihabara, dos estaciones después,
pinchó las bolsas (y, según los registros, Hayashi fue quién más
agujeros hizo) y bajó del tren. Una estación más tarde el gas comenzó a
afectar a los viajeros, y uno de ellos sospechó que la culpa podría ser
de los paquetes. Una vez llegaron en la siguiente estación, les dio
una patada y cayeron en el andén de Kodenmacho.
El charco de sarín seguía en el vagón y el tren su camino. A las 08.10, cuando salían de Hatchobori, un pasajero en el vagón afectado apretó el botón de emergencia, pero debido a que estaban en un túnel no pudieron detener el trayecto y el conductor siguió hasta Tsukiji. Cuando se abrieron las puertas del vagón, varios pasajeros se desplomaron y, al ver el estado de emergencia de la situación, el tren se evacuó y quedó fuera de servicio.
Al principio, los encargados de la estación creyeron que la causa de dicho caos había sido una explosión, y así es como se les describió a los demás encargados de las demás estaciones esta situación. Más tarde se dieron cuenta de que se trataba de un ataque con armas químicas, y a las 08.35 la línea Hibiya se cerró y todos los pasajeron fueros evacuados. Fallecieron 8 personas (entre ellos, 5 responsables de la estación) y más de 250 fueron heridos de gravedad.


